¿Qué es el glaucoma secundario?

photo of a smiling boy wearing safety goggles as eye protection

Al igual que con el glaucoma primario, el glaucoma secundario puede ser del tipo de ángulo abierto o ángulo cerrado, y puede ocurrir en uno o en ambos ojos.

El glaucoma secundario puede ser causado por una lesión ocular, por una inflamación, por ciertos fármacos, como los corticoesteroides, y por casos avanzados de cataratas o diabetes. El tipo de tratamiento dependerá de la causa subyacente, pero suele incluir medicamentos, cirugía láser o cirugía convencional.

El glaucoma exfoliativo ocurre cuando un material escamoso, similar a la caspa, se despega de la capa externa del cristalino dentro del ojo. El material se acumula en el ángulo entre la córnea y el iris, y puede obstruir el sistema de drenaje del ojo, lo que provoca aumento de la presión ocular. También se denomina glaucoma pseudoexfoliativo.

El glaucoma neovascular se produce por la formación anormal de nuevos vasos sanguíneos en el iris y sobre los canales de drenaje del ojo. El glaucoma neovascular siempre se asocia con otras anormalidades, la mayoría de las veces, con la diabetes. Nunca ocurre por sí solo. Los nuevos vasos sanguíneos impiden que el fluido del ojo salga a través de la malla trabecular (los canales de drenaje del ojo), lo que provoca un aumento de la presión ocular.

El glaucoma pigmentario ocurre cuando los gránulos de pigmento que se encuentran en la parte posterior del iris (la parte coloreada del ojo) penetran en el líquido transparente producido dentro del ojo. Estos diminutos gránulos de pigmento fluyen hacia los conductos de drenaje del ojo y los obstruyen lentamente, lo que provoca un aumento de la presión ocular.

Glaucoma traumático: una lesión en el ojo puede provocar glaucoma traumático. Esta forma de glaucoma de ángulo abierto puede ocurrir inmediatamente después de la lesión o desarrollarse unos años después. Puede ser causada por lesiones contundentes que lastiman el ojo (llamado traumatismo contundente) o por lesiones que penetran en el ojo.

Glaucoma uveítico: la uveítis es la hinchazón y la inflamación de la úvea, la capa media del ojo. La úvea proporciona la mayor parte del suministro de sangre a la retina. El aumento de la presión ocular en la uveítis puede ser el resultado del proceso inflamatorio en sí mismo o del medicamento (corticoesteroides) utilizado para tratarlo.

El glaucoma congénito se presenta en bebés cuando el desarrollo de los canales de drenaje del ojo es incorrecto o está incompleto durante el período prenatal. Esta es una afección poco frecuente que puede ser hereditaria. Cuando no es complicado, la microcirugía a menudo puede corregir los defectos estructurales. Otros casos se tratan con medicamentos y cirugía.