¿Puedo realizar una corrección de la visión con láser?
Aunque es raro desarrollar glaucoma como resultado de LASIK, aquellos que están en riesgo de desarrollarlo o que ya lo tienen requieren consideraciones especiales antes, durante y después de la cirugía.
La cirugía refractiva más frecuente en los Estados Unidos es LASIK (queratomileusis in situ asistida por láser). Implica modificar la forma de la córnea, la capa externa transparente del ojo, con un láser para mejorar la agudeza visual y proporcionar una alternativa a las gafas o lentes de contacto para la corrección de la visión.
Consideraciones antes de la cirugía
El procedimiento LASIK suele realizarse para corregir la miopía (vista corta), que es un factor de riesgo de desarrollar glaucoma. Además, las personas con miopía tienen más probabilidades de presentar un aumento de la presión ocular (PIO) con esteroides, que se utilizan de forma rutinaria después de la cirugía ocular. También es importante informar de cualquier antecedente familiar de glaucoma al cirujano ocular para asegurarse de que se puede realizar una evaluación inicial exhaustiva del glaucoma y se puede elegir el mejor procedimiento refractivo.
Consideraciones durante la cirugía
Durante la LASIK, se crea un colgajo corneal de espesor parcial y se utiliza energía láser para modificar la forma del tejido corneal bajo este colgajo. Para estabilizar el ojo, la PIO se aumenta significativamente durante la formación del colgajo corneal. Aunque este aumento de la PIO es temporal, el médico debe analizar el posible impacto en el nervio óptico. En presencia de glaucoma, se pueden considerar otras opciones para la corrección de la visión con láser, como la extracción lenticular por incisión pequeña (Smile-incision Lenticule Extraction, SMILE) o la queratectomía fotorrefractiva (fotorefractive Queatectomy, PRK), que no requieren la formación de colgajos.
Consideraciones después de la cirugía
Los colirios con esteroides se utilizan con frecuencia después de la corrección de la visión con láser para reducir la inflamación, y la duración del tratamiento con esteroides es mayor después de la PRK que después de la LASIK. Los esteroides pueden aumentar la PIO, lo que puede provocar glaucoma; por lo tanto, es fundamental controlar la PIO cuidadosamente después de la cirugía. Sin embargo, esto no es tan sencillo como uno podría pensar. La corrección de la visión con láser para la miopía adelgaza la córnea, lo que lleva a subestimar la PIO con las herramientas de medición utilizadas habitualmente. Esta subestimación puede enmascarar la elevación de la PIO relacionada con los esteroides y provocar un retraso en el tratamiento.
Debido a las dificultades para obtener mediciones precisas de la PIO, esta debe medirse con más de un instrumento. Además, el monitoreo del nervio óptico y las pruebas de visión periférica se vuelven aún más críticos en este contexto. Al establecer la atención ocular con un nuevo oftalmólogo, es importante que proporcione su historial de corrección de la visión con láser y todas las pruebas y resultados iniciales que tenga para facilitar el seguimiento.
En resumen, la cirugía refractiva no está prohibida en los que se sospecha glaucoma y en aquellos con glaucoma incipiente bien controlado. Sin embargo, es necesaria una evaluación inicial exhaustiva antes de la cirugía y es fundamental la supervisión cuidadosa de los cambios en la presión ocular después de la cirugía.
El Dr. Sarwat Salim, FACS es profesor de Oftalmología, vicepresidente de Academic Advancement y director del Servicio de Glaucoma en la Facultad de Medicina de la Universidad Wake Forest.
Sarwat Salim, MD, FACS
Dr. Sarwat Salim is Professor of Ophthalmology, Vice-Chair of Academic Advancement, and the Director of Glaucoma Service at Wake Forest University School of Medicine in Winston-Salem, North Carolina.